Ubicando lo que no se puede ubicar.

En la alarma que no suena. En la luz que entra a través de la ventana. En el frío primaveral que pasea sobre mis sábanas. En el largo camino hasta la puerta. En el escalón en el que tropiezo y sonrío. En el anciano que saluda. En el perro que ladra. En el banco que espera. En la joven que desespera. En la hoja que cae. En el pájaro que asciende. En el agua que corre mientras huye de los peces. En la acera que se escapa de mis pasos. Ahí, en ellos, reside mi amada. Mi inspiración, mi aspiración, y mi locura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s